Ahora es el momento de hallar los tesoros de Dios

Basado en Mateo 11:2-6.

Definitivamente, el conocimiento de Dios que se encuentra en las escrituras es maravilloso, en el encontramos muchas joyas de gran valor que son tesoros que cuando encontremos, nos hace felices, nos anima, nos reconforta. Sin embargo, hallar un tesoro literal no es para fácil, de la misma forma tampoco lo es hallar los tesoros de Dios, pues a ellos aunque no hay que martillar ni hacer esfuerzo físico (aunque a veces para vencer el sueño si), si debemos de dedicar tiempo para meditar un poco en lo que leemos, en lo que estudiamos.

Si notamos en estos versículos, Juan el Bautizante, él, aunque tenía fe, el quería confirmar que aquel hombre que realizaba grandes obras poderosas era el Hijo de Dios prometido en las escrituras, por eso mando Juan a sus discípulos a preguntarle a Jesús mismo, si él era la descendencia prometida. Esta acción por parte de Juan, no fue demostrar falta de fe, sino fue realmente un deseo sincero por confirmar lo que estaba escuchando... así mismo, nosotros tenemos que confirmar lo que aprendemos, sentir que lo que escuchamos en las reuniones, en lo que leemos en la Biblia, llegue a nuestro corazón y verdaderamente veamos y estemos convencidos que es la verdad, pero para esto, hay que meditar lo que estudiamos y leemos, si lo hacemos así, encontraremos muchísimos tesoros de Dios.

UN POEMA PARA NUESTRO DIOS