Eclesiastés 9 - 11

Eclesiastés 9:17: Es verdad, una sola persona puede hacer tanto daño que acaba con lo bueno. Pero definitivamente antes de actuar hay que pensar con sabiduría y Jehová bendecirá... claro... sabiduría divina.

Eclesiastés 10:20: Definitivamente no debemos de invocar el mal contra nadie. A veces uno quiere responder a las acciones injustas que comenten contra uno, pero la verdad no tiene sentido, pues de alguna manera hasta el pensar mal contra aquella persona puede traernos es más problemas... es como echarle leña al fuego, y en ese caso, entonces... que pasará si cuando nos salgan palabras de la boca, no la escuche alguien, se formará un chisme imposible de arreglar...

Oh, entonces, a cuidar nuestras palabras y que nada malo salga de ella... difícil, hay que trabajar en ello.

Experiencia: El día de hoy se trató de dejar un tratado a una persona mujer que se encontraba en el asiento del lado, sin embargo, los nervios nublaron un poco la manera correcta de hablar. Aún así se oró a Jehová y se pidió fuerzas. Bueno, pues de pronto fue muy al grano, y la mujer dijo que no aceptaría el tratado, quizas por miedo, y pues la verdad es que desde el primer momento la vi un poco como seria... pero bueno, se hizo el intento, próximamente más intentos, para así tener más práctica y así poder establecer buenas conversaciones en el transporte público. Creo que esta experiencia aplica muy bien para Eclesiastés 11:6: No hay que dejar descansar la mano, porque si lo sigo haciendo así encontraré alguien en donde si de fruto.


UN POEMA PARA NUESTRO DIOS