Levítico 21,22,23,24 - Puntos sobresalientes

Con respecto a los puntos sobresalientes del libro de Levítico de los capítulos 21, 22, 23 y 24. Aquí coloco algunas meditaciones de mi corazón de la palabra de Dios, la Biblia, desde luego todo gracias a Jehová y su capacitación.


Aquí puedes encontrar los puntos 17,18, 19 y 20 del libro de Levítico.

Levítico 21:17: Es interesante como Jehová restringía del servicio sacerdotal a personas que tuvieran defecto físico. De ninguna manera es que Jehová fuera segregacionista, sino que mas bien esto prefiguro algo muy importante que iría a pasar en el futuro: el servicio sacerdotal limpio, puro e incontaminado de Jesús.
Aplicación: Nuestro servicio debe ser limpio de obras inicuas, ni haber defecto en ellas.

Levítico 22:9: Jehová comparte su cualidad de santidad con nosotros. Jehová menciona en este versículo que él los estaba santificando a los sacerdotes. Sí, a pesar de nuestra imperfección, Jehová les proveía mandatos para que pudieran manifestar, hasta que la imperfección lo permitiera, la santidad. Los sacerdotes definitivamente podían representar a Jehová en su servicio.
Aplicación: Jehová quiere que seamos santos pero para lograrlo debemos obedecerle.

Levítico 23:22: Jehová quiere que seamos considerados con los demás, especialmente con los afligidos y por aquellos que tienen necesidades especiales. Ahí es cuando podemos individualmente colaborar a solventar las deficiencias de otros hermanos sea espiritual, emocional o físicamente. También este texto nos anima a compartir, a dejar para los demás, a no querer todo para nosotros, sino el compartir siempre con otros.
Aplicación: Esforcémonos por  ser personas que nos consideran amables al dar detalles a otros.

Levítico 24:20: Aquí se menciona una frase que muchas personas utilizan a diario para explicar su postura cuando se vengan de alguien... la famosa frase: "ojo por ojo". Pero la manera en que lo aplica las personas no es correcta, ni mucho menos lo aprueba la Biblia. Esta expresión que da la Biblia da a entender de que el infractor merecía un castigo igual a su mal proceder, pero solo era administrada esa disciplina según lo que analizaban en detalle los sacerdotes y jueces. Es decir, la justicia no lo debía hacer la persona ofendida, sino que esta debía esperar y confiar en que Jehová ejecutaría el debido castigo.
Aplicación: No seamos vengativos ni siquiera con el pensamiento... recordemos siempre que es Jehová quien juzgará con justicia a todos. Esperemos en Jehová.

Requiere esfuerzo meditar, pero vale la pena encontrar nuestras propias joyas bíblicas... si desean pueden compartirla mediante sus comentarios con las meditaciones de su corazón.

UN POEMA PARA NUESTRO DIOS