Porqué debemos odiar la inmoralidad o fornicación

Esta fue una investigación que realice con base en unos versículos de Levítico en el libro Perspicacia para comprender las escrituras. Meditar en estas enseñanzas me hizo estar aún más resuelto a odiar la inmoralidad y por supuesto la fornicación. A continuación este pequeño análisis.

En Levítico 15:16-18 dice:

Ahora bien, en caso de que le salga a un hombre emisión de semen, entonces tiene que bañar toda su carne en agua y ser inmundo hasta el atardecer. 17 Y cualquier prenda de vestir y cualquier piel sobre la cual llegue a estar la emisión de semen tiene que ser lavada con agua y ser inmunda hasta el atardecer. 18 ”’En cuanto a la mujer con quien se acueste un hombre con emisión de semen, tienen que bañarse en agua y ser inmundos hasta el atardecer.

y...

En Levítico 15:24 dice:

Y si un hombre se acuesta con ella de manera alguna y la impureza menstrual de ella llega a estar sobre él, este tiene que ser inmundo entonces por siete días, y toda cama sobre la cual él se acueste será inmunda.

Una vez leído estos versículos pensamos en como Jehová castigaba con la muerte a quienes actuaran deliberadamente ante las normas de Jehová, por ejemplo: de no tener relaciones sexuales durante la menstruación de la mujer. Quien pasaba esta norma, era condenado a muerte. Sin embargo queda la pregunta:

¿Por qué decía la Ley mosaica que las relaciones sexuales y el parto hacían "inmundo" una persona? Y aún otra pregunta aún más interesante: ¿Por qué consideraba la Ley que cosas tan normales y propias como la menstruación, las relaciones sexuales entre personas casadas y el dar a luz hacían inmunda a una persona?

Podemos mencionar que por cinco razones:

1) Mediante estas normas se elevaba las relaciones más intimas del matrimonio al nivel de santidad.

2) Se enseñaba a los cónyuges a ejercer autodominio.

3) Se animaba a mostrar consideración por los órganos reproductores.

4) Nos enseña a mostrar respeto por la santidad de la vida y la sangre.

5) Aún mirándolo desde un punto de vista médico, trae beneficios higiénicos y de salud.

Teniendo presente el último punto hay que aclarar que aunque estas normas si beneficiaban desde el punto de vista higiénico, estas normas no llegaban a ser simples medidas sanitarias para asegurar la limpieza sino lo que en realidad estaba enseñando al pueblo de Dios. Hoy no estamos bajo la Ley mosaica pero conviene pensar en como aplicarlo hoy día.

Hoy día el sexo ha dejado de ser lo más intimo y santo y propio de personas casadas a convertirse en algo público, objeto de risa y grosería y disponible para todos y entre todos sin restricción... ¡Qué falta de respeto para con Jehová! ¡Como ha tergiversado Satanás mediante este mundo las enseñanzas y creaciones limpias de Jehová!

¿Cómo entonces podemos prevenir caer en un pecado grave como es la fornicación, que es un pecado grave que infringe sus santos y limpios principios respecto al sexo?

Primero: Mucho cuidado con el sexo opuesto. No debemos de entrañar demasiada confianza con el sexo opuesto. No es que no podamos tener amigos del sexo opuesto, pero si se debe de tener mucho cuidado de no dar mucha confianza, porque así nacen los sentimientos, de los sentimientos se pasa a los deseos y de los deseos cuando se hacen fecundos llega la muerte.

Segundo: La pornografía es algo que debemos evitar a toda costa en esta era de la tecnología en la que esta a la orden del día y con un solo clic. Debemos esforzarnos por tener la capacidad de que si nos aparece alguna imagen con contenido sexual debemos cerrarla de inmediato.

Tercero: Huir de la fornicación como si de lo más asqueroso se tratara. Cuando aprendemos a odiar lo que Jehová odia entonces lograremos apartarnos de uno de los pecados más graves que podemos cometer contra nuestro Dios y nuestro propio cuerpo: La fornicación.


Requiere esfuerzo meditar, pero vale la pena encontrar nuestras propias joyas bíblicas... si desean pueden compartirla mediante sus comentarios con las meditaciones de su corazón.
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UN POEMA PARA NUESTRO DIOS